COPLAS DEL BRUNO

COPLA 1 VERSIÓN CORTA

Veintinueve de noviembre
que día tan desgraciado
en un pueblo de Zamora
a un hombre han descuartizado.
Le ha cortado la cabeza los brazos,
también las piernas,
creía ocultar el crimen
obrando de esta manera.
Era un pobre comerciante
pañero de profesión
que halló una muerte horrorosa
sin motivo y a traición.
Las piernas y brazos tiró por los tejados,
el cuerpo en una regata,
la cabeza tiró a un pozo,
las ropas tiene enterradas.
Le llaman en casa el “Bruno”
pa comprarle algo de pana
y el Rogino por detrás
le dio un golpe con la azada.
Los guardias y somatenes
de esta villa muy nombrada,
sin descansar un momento,
día y noche le buscaban.
Ya está cometido el crimen
y el criminal no tembló
pues para hacer eso y más
aún le sobra valor.
En varias casas miraron
nada pudieron hallar
pero los guardias vigilan
y prenden al criminal.
Lo tiene escondido en casa
veinte días por lo menos,
para que no diese olor
lo saca siempre al sereno.
Ya lo lleva la justicia
ya lo lleva a declarar
y a resultado que el “Bruno”
es el mayor criminal.
En su casa se divierten,
al baile marchan sus hijos
¿Es que no sabían ya
que es su padre el asesino?.
Lo llevan a Villalpando,
que es partido judicial,
de allí saldrá conducido
para condena penal.
No está contento el Rogino
con haberle dado muerte
se ensaña con el cadáver
como si fuera un demente.


COPLA 2 (VERSIÓN LARGA)

En la versión original de esta copla están escritos los nombres reales de las personas. Dichos nombres reales en la versión de la copla de esta página web han sido sustituidos por nombres de ficción a fin de salvaguardar la identidad real de las personas y por respeto a las mismas.

HORROROSO CRIMEN EN MANGANESES DE LA LAMPREANA 


Cometido, el 29 de noviembre de 1950, por Bruno Tejedor “El Royu” que ha dado muerte a un hombre robándole ciento veinticinco pesetas y descuartizándolo en ocho partes.


Cristo de la Consolación
ampara a los afligidos
dame suerte y valor
para explicar lo ocurrido.
Pero nadie sospechaba
que el criminal fuera
hasta que no se encontraron
en la colagua las telas.
El veintinueve de noviembre
es un día muy memorable
a Andrés Vieira Ferrera
le dieron muerte por robarle.
Ya llevan al criminal
y a Pili Barrero, su mujer,
Fernando el hijo de ellos
y los prenden a los tres.
Era un hombre muy honrado
de Villarejo la Sierra
que vino a ganar su vida
vendiendo panas y telas.
Le toman declaración
Bruno dice que no declara
que para declarar él
que se retiren los guardias.
A las afueras del pueblo
a la salida a Pajares
vivía Bruno en una huerta
y le llamaron para comprarle.
Había allí un Brigada
también de la Guardia Civil
que vestía de paisano
a este le dijo que sí.
Fue llamado por su hija
la cual es menor de edad
que la mandaron sus padres
para poderle robar.
El señor Juez de Instrucción
se presentó en Manganeses
acompañado también
de dos médicos forenses
Ya se fue en casa el Bruno
y lo mandaron llamar
le dijo que se sentara
a la lumbre a calentar.
También el señor Fiscal
de la provincia se halla
en unión de estos señores
para resolver la causa.
Sentado estaba en una silla
Andrés sin saber nada
el criminal a traición
le dio un golpe con la azada.
El señor Fiscal de la Audiencia
y el señor Juez de Instrucción
con los médicos forenses
a éstos le confesó.
Le dio en una sien el golpe
y sin hablar una palabra
el pobre del comerciante
a Dios entregó su alma.
Le toman declaraciones
y declara el criminal
 que él fue quien lo mató
sin ayuda de los demás.
Se cayó sobre la lumbre
las manos se le quemaron
y después en una cuadra
con la leña fue tapado.
Le di un golpe en la cabeza
lo he metido en una cuadra
lo he tapado con la leña
para que no lo encontraran.
Veintitrés días estuvo
el difunto entre la leña
sin saber que en Manganeses
tal desgracia sucediera.
A los veintidós días
sin poder descansar nada
le he cortado los pies
con una cortante azada.
Andrés vivía en Zamora
diariamente regresaba
a descansar en su casa
y volver a hacer la carga.
Le he cortado la cabeza,
las piernas, también los brazos
y todo esto lo he hecho
con intención de ocultarlo.
En los almacenes Anta
era donde éste cargaba
y como tardaba en volver
los dueños fiscalizaban.
Los brazos, piernas y pies
los tiré por los tejados
el cuerpo en la regata
que fue donde lo encontraron.
Dieron cuenta a la Justicia
diciendo que ese día
había ido a Manganeses
y no daba señal de vida.
He cogido la cabeza
a las trece horas del día,
debajo del brazo izquierdo
tapada con mi pelliza.
Los guardias y somatenes
de esta villa muy nombrada
sin descansar un momento
día y noche le buscaban.
La cual tirada está
en el pozo del panadero
camino de San Cebrián
a las afueras del pueblo.
Y también el señor Juez
por pregón ha mandado
que den vuelta a los abonos
por ver si se encuentra algo.
La ropa del comerciante
que a la venta él traía
donde llama la Barrosa
allí la tengo escondida.
El veintidós de diciembre
D. Luis Sánchez
sin esperar nada el hombre
con un brazo se encontró.
El dueño del bacillar
se llama Isidro Juanes
es donde estaban las ropas
también se llevó buen susto.
Tirado en su tejado
a las afueras del pueblo
y como no se esperaba
se amotinó todo el pueblo.
En la huerta en que yo habito
he quemado varias ropas
por temor ha ser cogido
y que me dieran la horca.
Con gritos y con lamentos
el público así decía
si parece el criminal
le quitaremos la vida
El sastre de Manganeses
que José Astorga se llama
me hizo unos pantalones
de la pana que llevaba.
Más tarde en el tejado
del señor Daniel Garrido
fue encontrado el otro brazo
y piernas el mismo día.
Según está declarando
le toman la pulsación
y un señor forense dice
está normal como yo. 
Y luego en el tejado
del señor Benito Andrades
tirado en el mismo día
han aparecido los pies.
A dicho pozo llegaron
para sacar la cabeza
el dueño Juan Garrido
trabaja con mucha fuerza.
El veintitrés por la tarde
al regresar un pastor
le descubrieron los perros
el cuerpo de este señor.
Lleva el motor de su casa
para agotar dicho pozo
y no funciona bien
porque había mucho lodo. 
Dionisio González se llama
el pastor que lo encontró
en la regata Quintanilla
que al verlo causaba horror.
El día veintisiete
no pudieron agotarlo
pero el día veintiocho
a las doce la han sacado. 
En una colagua de Mariano
varias telas se encontraron
puestas por los criminales
y éstas el hecho aclararon.
La cabeza del difunto
que muchos afluvios daba
se retiraban las almas
de la impresión que causaba.  
Al saber Mariano González
que estaban en su colagua
dijo: el hijo de Bruno
es sabedor de esta causa.
Las dignas autoridades
que este caso presenciaban
se dicen unos a otros
el autor no tiene alma.
La ropa que se ha encontrado
envuelta y arrebujada
atada con unas cuerdas
son como las que yo tengo en casa.
Había mucho personal
que presenciaron el acto
y a grandes voces decían
al criminal hay que ahorcarlo.
Hace muy pocos días
ha trabajado en mi casa
y creo sea seguro
que esté muy cerca la caza.
El señor Juez ordenó
de llevarlos a Villalpando
por temor a los vecinos
no les fueran a hacer algo.
Donde llamamos la Vega
cerca de su misma casa
ha aparecido la ropa
que el difunto antes usaba.
Los llevaron en un auto
el veintisiete de noche
y la mujer les decía
yo no monto en este coche.
Se dirigen en casa el Bruno
con las telas encontradas
preguntándole a los niños
una pareja de guardias.
A todas Autoridades
le decimos en general
Bruno será muy malo
y su mujer mucho más.
¿De quién son estas cortinas?
son nuestras dice una niña
y con esto el criminal
 fue apresado enseguida.
El veintinueve de diciembre
se le hicieron los funerales
todo vecino acudió
con devoción a rezarle.
Dentro de su misma huerta
había un trozo de pana
del pantalón del difunto
que a diario él usaba.
La Cofradía las Ánimas
le sacaron toda la cera
para el eterno descanso
del señor Andrés Viera
Este criminal sanguinario
en una fragua decía
si aparece el criminal
yo mismo lo mataría.
Aquí termina la historia
de este comerciante honrado
pedir todos con fervor
en el cielo lo veamos.
El vecino Luciano Blasco
le ha contestado enseguida
bien puede ser que seas tú
y el criminal se reía.

FIN